La fórmula del ritmo, en un guion, es es legibilidad + adicción. En esta lección aprendemos herramientas concretas para conseguirlo.
Trabajamos reglas concretas: entra tarde/sal pronto (fuera saludos, trayectos, despedidas), una escena = un objetivo, alternancia de energías, mini-clímax cada 8–12 minutos, carrusel A/B/C y “botón” de consecuencia al final de cada escena. Aprendés a detectar señales de alarma (exposición, objetivo difuso, repetición de info, escenas sin precio) y a aplicar trucos de edición: subrayar el verbo de cada escena (convencer/huir/robar/ocultar), recortar 10% sin piedad, y sumar reloj/cuenta atrás cuando falta pulso. Esta clase es especialmente útil si tu piloto “se deja leer” pero no engancha: acá lo convertimos en un tren con estaciones y golpes claros.
