Reírte de ti mismo: cómo encontrar tu propia perspectiva cómica
La mayor fuente de recursos cómicos para escribir eres tú mismo: tu personaje cómico, tus anécdotas, aquello que más vergüenza te da. Este capítulo anima a «desnudarse» al escribir: lo que más te avergüenza suele ser justo lo que más gracia hace a los demás.
